Catedral de Braga

La Catedral de Braga
La Catedral de Braga se encuentra en la freguesía de Sé, en la ciudad y municipio de Braga, distrito homónimo, en Portugal.
Es la sede del obispado que, según la tradición, fundó Santiago el Mayor, quien habría dejado como primer obispo a su discípulo, San Pedro de Rates. Debido a este origen apostólico, se la considera la Sacrosanta Basílica Primacial de la Península Ibérica, y su arzobispo ostenta el título de Primado de las Españas (Primaz das Espanhas). Posee una liturgia propia, el rito bracarense.
Considerada un centro de irradiación episcopal y uno de los templos románicos más importantes del país, alberga los tumbas de Enrique de Borgoña, conde de Portugal, y su esposa, Teresa de León, padres de Alfonso Henriques (primer rey de Portugal).
Se asienta sobre los cimientos de un antiguo mercado o templo romano dedicado a Isis, según atestigua una piedra votiva en el muro este, y los restos de una posterior basílica paleocristiana.
Su historia mejor documentada se remonta a la obra del primer obispo, D. Pedro de Braga, y a la restauración de la sede episcopal en 1070, de la que quedan pocos vestigios.
En 1128, por iniciativa del arzobispo D. Paio Mendes, se inició un edificio de cinco capillas en la cabecera, parcialmente destruido por el terremoto de 1135. Siguiendo los cánones arquitectónicos de los benedictinos cluniacenses, las obras fueron dirigidas por Nuno Paio.
Hacia 1268, la construcción aún no estaba terminada. El edificio siguió modificándose con intervenciones artísticas, destacando especialmente la galilea mandada construir en la fachada por D. Jorge da Costa a principios del siglo XVI y completada por D. Diogo de Sousa. Este último encargó las rejas que la cierran, modificó el pórtico principal (destruyendo dos de sus arquivoltas) y ordenó la construcción del ábside y la capilla mayor, obra de João de Castilho de principios del siglo XVI.
En 1688, bajo el arzobispo D. Rodrigo de Moura Teles, se llevó a cabo una importante reforma que transformó toda la fachada al gusto barroco y añadió el cimborrio que ilumina el crucero.
El Tesoro-Museo de la Catedral de Braga se encuentra actualmente en la antigua Casa del Cabildo, construida a principios del siglo XVIII por el arzobispo D. Rodrigo de Moura Teles.
En el siglo XX, se colocó cerca de los claustros la tumba de la Hermana María Estrella Divina, religiosa estigmatizada y taumaturga, centro de gran devoción popular. Es famoso su espolio de reliquias sagradas, entre las que destaca un fragmento del Manto de la Virgen María, en la Capilla de las Reliquias. Allí se encuentran arcas con los huesos de numerosos santos, siendo legendaria la Arca Sagrada, cuyo contenido sería notable y que en el pasado se sacaba en procesión durante las festividades solemnes.
Está clasificada como Monumento Nacional desde 1910.

